Mostrando entradas con la etiqueta GLOBALIZACIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GLOBALIZACIÓN. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de junio de 2015

Globalización

Actualmente, globalización implica la exclusión de millones de personas en el mundo entero por el desempleo masivo y la falta de acceso a servicios estatales de educación, salud y vivienda.

Vivimos en una economía en la que las ventajas relativas del pasado se están anulando y tienden a igualarse como resultado de la apertura comercial; es decir, los países han abierto sus fronteras, al tiempo que reducen sus aranceles de importación. Las economías de todas las naciones crecen de manera interdependiente, lo cual genera nuevos retos, pero requieren de cambios políticos drásticos con consecuencias sociales; esto es precisamente la crisis global que estamos viviendo a principios del siglo XXI.
El término globalización ha recibido múltiples acepciones que van desde lo cultural, lo ideológico, lo político y lo económico, siendo este último elemento lo que constituye el parámetro más visible y para muchos lo definitorio del concepto, en tanto que hace referencia a los acelerados cambios en la economía mundial por los flujos de capital y las acciones de las empresas trasnacionales.

Paradójicamente las políticas neoliberales iniciaron abruptamente con el gobierno salinista (década de los noventas), permitiendo y privilegiando el ingreso indiscriminado de inversiones provenientes de grandes empresas extranjeras para que se implantaran en el país y compitieran con los productores nacionales que estaban rezagados y sin posibilidad de subsistir, así se cerraron muchas micro, pequeñas y medianas empresas en todo el país, que sucumbieron ante el embate de las empresas transnacionales quienes se han apoderado del mercado; únicamente sobrevivieron las grandes empresas nacionales. Además se eliminó el control de precios y salarios.
Por si fuera poco, el Estado se deshizo de muchas empresas paraestatales con la finalidad de reducir el gasto público y se deslindó de responsabilidades como la educación, la salud y la vivienda, dando facilidades al capital privado para que ofreciera esos servicios.


Si bien es cierto que ahora los mexicanos tienen acceso a una amplia gama de bienes y servicios a muy bajo costo y de alta calidad, también es cierto que se ha mermado el poder adquisitivo (sueldos bajos) y lo peor de todo es que el desempleo ha aumentado drásticamente en los últimos tres años. En otras palabras no se cierra el ciclo económico, existen oferentes y demandantes, pero éstos últimos carecen de capacidad de compra.

 La globalización no es un dato de la realidad, sino un proceso en construcción y una 
categoría a interrogar, que implica la exclusión de millones de personas en el mundo entero por el desempleo masivo y la falta de acceso a los otrora servicios estatales de educación, salud y vivienda. Todas estas condiciones influyen y determinan los trayectos de vida de los individuos, evidentemente también los de los jóvenes.

La sociedad mexicana actual se caracteriza por profundas desigualdades sociales,  económicas y culturales, grandes distancias aparecen según estratos regionales o 
socioeconómicos. En este sentido considerar a la juventud como un todo homogéneo no es ni posible ni correcto. Concebir que el destino tradicional y dominante para llegar a la vida 
adulta, responsable y capaz es la conocida trayectoria “familia-escuela-empleo- participación social” en el México globalizado actual ya no es válido por ser un circuito que se ha quebrado.